En este artículo os doy algunas ideas para aplicar el método a cuchara de una forma más respetuosa y que permita a vuestro bebé disfrutar de algunas de las ventajas del método BLW pero con papillas.

En un escenario hipotético, visualicemos unos padres han salido de la revisión de los 4 meses con el mismo papel que se han llevado todos los padres que han pasado por esa consulta durante los últimos 15 años. Ese papel dice que su bebé ha de comer tanta cantidad de esta y aquella papilla hechas con estos ingredientes, a tales horas y sobretodo la teta de postre, que a estas edades ya no alimenta.

Durante el primer intento, la madre está intentando que su hijo hambriento se trague una papilla ecológica de 5 cereales que ha comprado en la farmacia. El bebé está escupiendo todo lo que entra en su boca, ya sea porque no es capaz todavía de tragar algo que no sea líquido, ya sea porque no le gusta. Aunque ha empezado divirtiéndose con el juego, cada vez está más harto y no entiende por qué demonios su madre está insistiendo con la cuchara cuando él lo que quiere es leche. Al cabo de un rato, vomita violentamente la poca papilla que us madre había logrado que tragasse. Con la cara surcada de lágrimas, la nariz llena de mocos y la boca llena de papilla, el bebé está sufriendo, por primera vez, algo que experimenta como un maltrato. Los padres tienen instrucciones de tratar de alimentar a su bebé dos veces al día y esta situación se puede alargar durante meses. Imaginad lo desesperados que acabarán tanto el bebé como los padres al cabo de tan sólo una semana.

A veces, este panorama es suficiente para que los padres desistan de aplicar las instrucciones al pie de la letra pero otras veces, cuanto más se resiste su hijo a comer, más se resisten ellos a darle leche y el bebé puede llegar a estancar su peso o incluso adelgazar (sobretodo si se junta con alguna enfermedad). El siguiente paso en este drama es que los padres empezarán a tomar medidas desesperadas como intentar distraer al bebé, intentar hacer de la cuchara un avión, intentar hacerlo reír para que abra la boca. Ahora el bebé es muy pequeño pero va a crecer aborreciendo la hora de comer y en algún momento esos padres, desesperados, pasarán por los chantajes, los castigos, ponerle dibujos en las comidas, premiarlo con postres de chocolate, limitarse a ofrecerle las cuatro cosas que sabe que va a aceptar, etc…

Lo peor de este escenario no es, en absoluto, la textura de la comida que le han ofrecido esos padres a su bebé. La alimentación a cuchara se puede hacer de una forma más agradable, segura, ventajosa, respetuosa y coherente con las necesidades del bebé. Yo recomiendo el método BLW pero gran parte de la lógica que hay en ese método se puede aplicar también a la alimentación a cuchara, obteniendo algunos de sus beneficios y sobretodo eliminando esas dinámicas perniciosas en las que es fácil caer cuando optas por los triturados.

Aprende sobre BLW igualmente

Incluso si has decidido empezar la AC antes de que la necesite a través con triturados, en breve vas a tener que acompañar a tu bebé en el apasionante viaje de descubrir los alimentos enteros y en la adquisición de las habilidades para alimentarse a sí mismo. Lo ideal es que en cuanto muestre interés por ello, le permitas empezar a experimentar. Esto suele suceder sobre los 5-8 meses, así que esta etapa de las papillas va pasar en un suspiro.

El método BLW codifica, recoge y revisa las mejores directrices para que los padres compañen a sus hijos en ese proceso. Así que te recomiendo mucho que empieces ya a aprender sobre el tema. En el blog encontrarás muchos artículos sobre Baby-Led Weaning y también formaciones presenciales.

Hasta el año, prioriza la leche

La leche es el alimento que un bebé de menos de un año puede digerir y aprovechar mejor y el que está mejor adaptado a sus necesidades. Asegurar que toma suficiente leche es lo que va a garantizar que no le falten nutrientes y os va a permitir a los cuidadores relajaros respecto al ritmo con el que el bebé avanza en la alimentación complementaria. Se debe ofrecer el pecho (o el biberón) antes de la comida y también de postre, siempre sin forzar. No se deben limitar las tomas de ninguna manera, la lactancia sigue siendo a demanda.

No empieces demasiado pronto

Deberían ser requisitos indispensables:

  1. Que tenga al menos 4 meses: antes de los 4 meses es peligroso ofrecer nada que no sea leche materna o de fórmula. 1 2 34 5
  2. Que haya perdido el reflejo de extrusión (ese que hace que escupan automáticamente)
  3. Que se aguante sentado aunque necesite mucho apoyo (nunca alimentar a un bebé tumbado o semi reclinado)

Cada niño tiene su ritmo de maduración.

No intentes forzarlo a comer

Es común utilizar distintos trucos para aumentar la ingesta, todos son contraproducentes, se debe proteger la percepción de hambre y saciedad del bebé. Ofrécele comida, incluso varias opciones, pero si no quiere comer, déjalo estar. Ejemplos:

  • La fuerza (tapar la nariz y meter la cuchara cuando abre la boca para respirar o simplemente intentar meter la cuchara por la fuerza o por la insistencia)
  • El sobornosi te comes lo del plato te daré una chuchería«). Sobretodo, no usar jamás la comida como premio.
  • Las amenazassi no te comes lo del plato no te levantarás de la mesa«)
  • Los halagospero qué bien que te lo estás comiendo todo! Así da gusto!«)
  • El chantaje emocional esta por mamá, esta por papá, esta por la abuelita» «mamá se va a poner muy triste si no te lo acabas«)
  • Las distracciones (el avión, los dibujos animados, los móviles o tablets)
  • El sabor dulce (añadir galletas, miel, azúcar u incluir siempre otros ingredientes dulces como zanahoria, calabaza, dátiles)
Bebé llorando mientras su madre intenta que se coma una papilla.
Nunca se debe forzar a los bebés a comer. Por Evgeny Atamanenko / Shutterstock

No tengas expectativas en cuanto a cantidades

Recuerda que la nutrición corre principalmente a cargo de la leche. La alimentación complementaria es al principio un aprendizaje y un entrenamiento. No existe evidencia de que un bebé necesite tanta o cuanta comida en cambio sí que hay evidencia de que forzar la ingesta de alimentos sin respetar la sensación de saciedad del bebé favorece la obesidad.6

Respeta el ritmo de ingesta del bebé

Espera a que haya tragado para ofrecerle la siguiente cucharada. Una vez ha tragado, carga la cuchara con no mucha cantidad y ponla delante de su boca, a una distancia que le permita oler y ver la comida. Espera a que abra la boca para metérsela dentro. Algunos meten la cuchara hasta muy al fondo y la levantan para forzar que el bebé eche la cabeza hacia atrás. Esto deja al bebé con poca más opción que tragar. Es mejor poner la comida en la parte delantera de boca para que el bebé pueda saborearla y moverla para practicar el manejo de la lengua y tal vez escupirla. 

No le des comida industrial

Evita las papillas procesadas, haz tú su comida. Verduras frescas, cereales en grano, tubérculos, legumbres, pescado y carne. Un estudio inglés no encontró relación directamente proporcional entre una mayor cantidad de frutas y verduras a los 6 meses respecto a los 7 años cuando no se tenía en cuenta la preparación de alimentos. En cambio, al tener en cuenta no sólo si había o no verduras en la dieta de los niños sino también qué clase de verduras eran ofrecidas, ese mismo estudio observó que si las frutas eran crudas y las verduras caseras, una mayor exposición a los 6 meses sí que se relacionaba con una mayor exposición a los 7 años.7 Además se sabe que una dieta más pobre en alimentos procesados favorece una dieta más rica en frutas y verduras8 y que las comidas para bebés caseras favorecen una mejor cultura alimentaria y reduce el riesgo de obesidad.9

Evoluciona rápidamente la textura de la comida

Existen culturas que mastican la comida de los bebés antes de ofrecérsela10 (algo absoluamente desaconsejado en nuestra civilización ya que nuestra flora hay demasiados patógenos) pero nunca se ha obtenido una textura tan perfecta y carente de retos como con una batidora. Así que si quieres empezar ofreciendo un puré de textura perfectamente sedosa, no lo alargues mucho. Pasa rápidamente al pasapurés manual o al tenedor y que queden grumos. Pasa a ofrecer trozos en cuanto tú como adulto veas capaz, el bebé lo es desde el momento en que se puede sentar y quiere llevarse comida sólida a la boca. Lo ideal sería que entre los 6 y los 8 meses empezase a comer comida sólida en forma de palito. Recuerda que a partir de los 10 meses, es habitual que los bebés presenten resistencia a nuevas texturas, es mejor empezar antes.11

Cuidado! Los sólidos no se meten en la boca! Se ofrecen y el bebé los maneja a su manera.

Ayúdale a descubrir los sabores

Los triturados eliminan al variedad de texturas pero no tenemos por qué eliminar también la variedad de sabores. Haz purés de un solo ingrediente y ofrécele pequeñas cantidades de varios sabores. Un truco es cocinar diferentes purés de un solo ingrediente y congelarlos en monodosis (con la ayuda de una cubitera).

Así se puede ofrecer unos cuantos ingredientes triturados no tiene por qué ir de la mano de las papillas de muchos ingredientes no permiten al bebé Haz varias recetas distintas y en cuanto tritures a mano, hazlo con cada cosa por separado para que descubra los sabores independientes de cada alimento. Ojo con el sabor dulce. Es la forma más fácil de convencer al bebé de que se coma algo pero la alimentación complementaria, especialmente al principio, debería ser ante todo el aprendizaje del amor por la comida sana y el fundamento de unas bases correctas de las preferencias alimentarias de esa personita.

No te asustes

Los bebés tienen arcadas y tosen. Esto sucede menos cuando se dan triturados pero también pasa y ni en caso de papillas ni en caso de sólidos son signos de peligro. Estos dos síntomas son el equivalente a las caídas sobre sus traseros cuando empiezan a andar. Los bebés han de aprender a manejar la comida dentro de su boca, a moverla con la lengua, a masticarla (lo hacen con sus encías si no tienen dientes) y a tragarla. Son grandes y difíciles lecciones! Sus mecanismos para rectificar son esos: la arcada y la tos. Si cada vez que el bebé tose o tiene una arcada, los cuidadores entran en pánico, pueden empeorar la situación. Primero porque transmiten ansiedad al bebé hacia un hecho al que no debe temer. Y segundo porque pueden realizar acciones peligrosas llevados por el miedo, como intentar meter los dedos en la boca del bebé para sacar la comida o golpearlo en la espalda.

Cuando un bebé tiene una arcada o tose, solo necesita que le toques suavemente y le hables (ya está, muy bien, ya sale) con serenidad para tranquilizarlo y demostrarle que estás ahí por si a caso resulta que se ha asustado (la mayoría de las veces, se quedan tan panchos)

Insiste en los alimentos saludables que no le gusten

Todas las personas tienen sus gustos pero está comprobado que cuantas más oportunidades tenemos de comer algo, más probable es que nos acabe gustando.12 Así que hay que seguir ofreciendo regularmente todos los alimentos saludables (siempre sin forzar a comer, sólo ofrecer)

Estimula su autonomía y su desarrollo

Ofrécele distintas opciones en una misma comida (distintos colores, distintos sabores, distintas temperaturas y distintos grupos de alimentos) y déjale elegir. Por ejemplo, un poco de puré de zanahoria tibio, un poco de puré de garbanzos frío, un poco de puré de calabacín tibio. Dale acceso a cubiertos para bebés desde el primer día y cuando no tenga mucha hambre déjale intentar alimentarse a sí mismo. Déjale jugar con la comida, el juego es su forma de descubrir el mundo. Ya le enseñarás modales cuando toque aprenderlos.

La mayoría de bebés exigirá que se les permita usar ellos mismos los cubiertos antes del año. Ese interés es una ventana con un tiempo limitado que es distinto en cada niño pero a grandes rasgos podemos decir que si no se les permite alimentarse a sí mismos al año, puede que no quieran hacerlo hasta pasados los dos.

Intenta incluir al bebé en las comidas familiares

Que os vea comer y relacionaros. Recuerda que los niños aprenden de lo que ven, no de lo que les dices. Si quieres que coma sano, no sólo importa lo que le das sino también lo que ve que comen sus personas de referencia.

Evidencia científica - Referencias

  1. Naylor AJ, ed. and Morrow A, co-ed. 2001. Developmental Readiness of Normal Full Term Infants to Progress from Exclusive Breastfeeding to the Introduction of Complementary Foods: Reviews of the Relevant Literature Concerning Infant Immunologic, Gastrointestinal, Oral Motor and Maternal Reproductive and Lactational Development. Wellstart International and the LINKAGES Project/Academy for Educational Development, Washington, D.C.
  2. Przyrembel H. Timing of introduction of complementary food: short- and long-term health consequences. Ann Nutr Metab. 2012;60(S2):8-20.
  3. Quigley MA, Carson C, Sacker A, Kelly Y. Exclusive breastfeeding duration and infant infection. Eur J Clin Nutr. 2016 Dec;70(12):1420-7.
  4. West C. Introduction of Complementary Foods to Infants. Ann Nutr Metab. 2017;70 Suppl 2:47-54. doi: 10.1159/000457928. Epub 2017 May 19
  5. Haider Mannan. Early Infant Feeding of Formula or Solid Foods and Risk of Childhood Overweight or Obesity in a Socioeconomically Disadvantaged Region of Australia: A Longitudinal Cohort Analysis. Int. J. Environ. Res. Public Health 2018, 15(8), 1685; doi:10.3390/ijerph15081685
  6. Silva Garcia, K.; Power, T.G.; Fisher, J.O.; O’Connor, T.M.; Hughes, S.O. Latina mothers’ influences on child appetite regulation. Appetite 2016, 103, 200–207.
  7. Coulthard H, Harris G, Emmett P. Long-term consequences of early fruit and vegetable feeding practices in the United Kingdom. Public Health Nutr. 2010;13:2044–51.
  8. Foterek K, Hilbig A, Alexy U. Associations between commercial complementary food consumption and fruit and vegetable intake in children. Results of the DONALD study. Appetite 2015;85:84–90.
  9. E Mok, C A Vanstone, S Gallo, P Li, E Constantin y H A Weiler. Diet diversity, growth and adiposity in healthy breastfed infants fed homemade complementary foods. [Int J Obes (Lond). 2017 May;41(5):776-782. doi: 10.1038/ijo.2017.37. Epub 2017 Feb 6.
  10. Cichero, J. A. (2016), Introducing solid foods using baby‐led weaning vs. spoon‐feeding: A focus on oral development, nutrient intake and quality of research to bring balance to the debate. Nutr Bull, 41: 72-77. doi:10.1111/nbu.12191
  11. Northstone K, Emmett P, Nethersole F; ALSPAC Study Team. Avon Longitudinal Study of Pregnancy and Childhood: The effect of age of introduction to lumpy solids on foods eaten and reported feeding difficulties at 6 and 15 months. J Hum Nutr Diet 2001;14:43-54.
  12. Sullivan SA, Birch LL. Infant dietary experience and acceptance of solid foods. Pediatrics. 1994 Feb;93(2):271-7.

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