Anciano cubriéndose la cara con las manos con gesto cansado.
La depresión es profundamente incapacitante.

Demasiadas personas llevan años tomando antidepresivos y/o ansiolíticos. En muchos casos, empezaron porque un día tuvieron un ataque de pánico o perdieron a alguien o sufrieron una experiencia traumática. Pero incluso en aquellos casos en los que hubo un desencadenante claro, lo más habitual es que fuese sólo la gota que colmó un vaso que se había ido llenando a base de ignorar necesidades emocionales profundas (como sentirse realizados, valorados o comprendidos) y de infligirse agresiones físicas (abuso de sustancias perjudiciales, sueño alterado, nutrición deficiente, estrés constante, sedentarismo, etc.)

Tanto el miedo como la tristeza son emociones que juegan un papel fundamental en la vida de las personas. El miedo es una emoción que nos impide ignorar los peligros y nos impulsa a buscar soluciones. La tristeza es una emoción que nos empuja a la introspección, a centrarnos en nosotros mismos, a ahorrar energías, a evitar distracciones y a conectar con sentimientos desagradables que querríamos ignorar pero que necesitamos transitar.

La ansiedad y la depresión vienen a ser las perversiones de esas emociones. Lo que pasa cuando no permitimos a esas emociones hacer su trabajo. Ambas son profundamente incapacitantes y dificultan mucho tomar las riendas y hacer lo necesario para recuperarnos.

Por qué es importante buscar soluciones naturales

Niño encogido contra la pared tapándose los oídos y con los ojos fuertemente cerrados.
La ansiedad empuja a la acción, pero a veces empuja tan fuerte que nos hace tropezar.

Imaginemos a una persona que hace años que toma alprazolam o diazepam o paroxetina o citalopram o escitalopram o fluoxetina o sertralina o cualquier otro fármaco ansiolítico o antidepresivo. Intentó dejarlo una vez y le sentó fatal. Sacó la conclusión de que todavía lo necesitaba aunque lo más probable es que esa reacción se debiese a que los dejó de golpe, en un impulso (muchos de estos fármacos no pueden dejarse de golpe) o al simple pánico por dejar esa muleta. En realidad, esa persona que viene a ejemplificar a muchas otras que han pasado por mi consulta, puede encontrarse en una de estas dos situaciones:

a) Ya no necesita fármacos > debería dejarlos.

b) Sigue necesitando fármacos > debería tomar medidas que resuelvan realmente el problema.

Ninguna de esas situaciones se afronta siguiendo exactamente como hasta ahora.

El tratamiento natural más efectivo para la depresión y la ansiedad

Los fármacos (o los suplementos naturales) deberían ser tratamientos complementarios, herramientas que nos den fuerzas y margen de maniobra para poder llevar a cabo las soluciones reales. Lamentablemente, lo más habitual es que los ansiolíticos y antidepresivos, en vez de ser parte de la solución, sean una alternativa a la solución.

Si queremos hacer un huerto, lo hacemos: desbrozamos el terreno, lo ventilamos, lo abonamos, lo sembramos, lo regamos, recogemos sus frutos, etc. Si nos rompemos un brazo, nos tratamos: vamos al traumatólogo, nos hacemos radiografías, nos enyesamos, hacemos rehabilitación. Sin embargo, cuando queremos hacer un cambio en nuestra forma de ser o cuando padecemos un trastorno emocional, a menudo no conectamos profundamente con este hecho tan sencillo: que hay que hacer algo al respecto, cosas, cosas concretas, tangibles y materiales más allá de pensar «debería aprender a tomarme las cosas de otra manera«, «debería aprender a decir que no«, «debería tener más fuerza de voluntad«, «tendría que aprender a relajarme«…

Para tratar la ansiedad y la depresión hay que hacer cosas concretas. Y las más eficaces son también las más naturales. Hablo de:

Decálogo para tratar naturalmente los problemas emocionales

  1. Hacer ejercicio1
  2. Estar en contacto con la naturaleza2 3 4 5
  3. Estar en espacios iluminados por luz solar6 7 y exponer nuestra piel desnuda al sol.
  4. Realizar actividades que nos permitan expresar nuestra creatividad.
  5. Pasar tiempo con personas que nos gusten y nos aporten.
  6. Hacer terapia.
  7. Ir a clases de lo que sea que necesitemos aprender para gestionar nuestro estrés (¿meditación? ¿artes marciales? ¿contabilidad?)
  8. Dormir suficiente8
  9. Alimentarnos adecuadamente: alimentación nutritiva9 y antiinflamatoria.10 11
  10. Tratar nuestros problema de salud (la relación entre mente y cuerpo es profunda y compleja, tratar el cuerpo es una forma de tratar la mente). Especialmente aquellos que cursan con dolor12 o inflamación.13

Superar una depresión o un trastorno de ansiedad (o, de hecho, vivir de forma plena y feliz) requiere tener cubiertos todos o casi todos esos puntos. Son aspectos que no podemos escatimarnos, cosas demasiado importantes y básicas.

Que haya tantas personas tomando medicación que no están trabajando ni uno (¡ni uno solo!) de esos puntos explica por qué emociones naturales y beneficiosas como el miedo y la tristeza se han acabado conviertiendo en una enfermedad.

Tratamientos complementarios

Capsulas, perlas y comprimidos de distintos colores.
El mejor remedio natural contra la depresión y la ansiedad no se encapsula.

Hay muchos suplementos y plantas que pueden formar parte de un tratamiento integral de la depresión y la ansiedad, como alternativas o como complementos a los fármacos y también para tratar condiciones que favorecen ese estado (carencias nutricionales, dolor, insomnio, adicción al dulce, dolor, etc). Pero estos apoyos se deben recomendar de forma personalizada y bajo supervisión profesional y sólo van a servir si se enmarcan en un contexto de cambios reales en la vida de la persona que está sufriendo el problema. Así que no os hablaré aquí del DHA, la Ashwagandha, los combinados del gurpo B, el Hipérico, la Valeriana, el Espino Blanco, el Eleuterococo, el Ginseng, el GABA ni el 5HTP, todos los cuales pueden ser útiles en determinados casos.

Pero aunque no te voy a recomendar nada que puedas comprar en un herbolario, sí te aconsejo que empieces a trabajar sobre esa lista numerada de más arriba, que además de representar las medidas realmente efectivas contra esos trastornos, suponen un crecimiento personal del que te beneficiarás toda tu vida. Una vida que podrás disfrutar.

No te angusties. Puede parecer un camino muy largo, pero es que ese camino es lo que conocemos como vivir. Ir mejorando, aprendiendo y creciendo. No hace falta tener una vida perfecta para salir de la depresión o superar la ansiedad. A menudo, basta con tomar las riendas y empoderarse, empezar a hacer algo al respecto. Coge papel y lápiz, mira esa lista, piensa formas concretas en las que puedas empezar a trabajar en esos puntos.

Si te sientes perdido y no ves cómo hacerlo, empieza por pedir ayuda.

Evidencia científica - Referencias

  1. E Anderson, G Shivakumar. Effects of Exercise and Physical Activity on Anxiety. Front Psychiatry. 2013; 4: 27. doi: 10.3389/fpsyt.2013.00027
  2. E Lawton, E Brymer, P Clough, Andrew Denovan. The Relationship between the Physical Activity Environment, Nature Relatedness, Anxiety, and the Psychological Well-being Benefits of Regular Exercisers. Front Psychol. 2017; 8: 1058. doi: 10.3389/fpsyg.2017.01058
  3. Marc G. Berman, Ethan Kross, Katherine M. Krpan, Mary K. Askren, Aleah Burson, Patricia J. Deldin, Stephen Kaplan, Lindsey Sherdell, Ian H. Gotlib, and John Jonides. Interacting with Nature Improves Cognition and Affect for Individuals with Depression. J Affect Disord. 2012 Nov; 140(3): 300–305. doi: 10.1016/j.jad.2012.03.012
  4. Lee J, Park BJ, Tsunetsugu Y, Ohira T, Kagawa T, Miyazaki Y. Effect of forest bathing on physiological and psychological responses in young Japanese male subjects. Public Health. 2011 Feb;125(2):93-100. doi: 10.1016/j.puhe.2010.09.005.
  5. Gregory N. Bratman,a, J. Paul Hamilton, Kevin S. Hahn, Gretchen C. Daily, James J. Grossc. Nature experience reduces rumination and subgenual prefrontal cortex activation. Proc Natl Acad Sci U S A. 2015 Jul 14; 112(28): 8567–8572. doi: 10.1073/pnas.1510459112
  6. Oyane NM, Bjelland I, Pallesen S, Holsten F, Bjorvatn B. Seasonality is associated with anxiety and depression: the Hordaland health study. J Affect Disord. 2008 Jan;105(1-3):147-55. Epub 2007 Jun 15.
  7. Benedetti F1, Colombo C, Barbini B, Campori E, Smeraldi E. Morning sunlight reduces length of hospitalization in bipolar depression. J Affect Disord. 2001 Feb;62(3):221-3.
  8. Tsuno N, Besset A, Ritchie K. Sleep and depression. J Clin Psychiatry. 2005 Oct;66(10):1254-69.
  9. Firth J, Marx W, Dash S, Carney R, Teasdale SB, Solmi M, Stubbs B, Schuch FB, Carvalho AF, Jacka F, Sarris J. The Effects of Dietary Improvement on Symptoms of Depression and Anxiety: A Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. Psychosom Med. 2019 Apr;81(3):265-280. doi: 10.1097/PSY.0000000000000673.
  10. Shivappa N, Hébert JR, Veronese N, Caruso MG, Notarnicola M, Maggi S, Stubbs B, Firth J, Fornaro M, Solmi M. The relationship between the dietary inflammatory index (DII®) and incident depressive symptoms: A longitudinal cohort study. J Affect Disord. 2018 Aug 1;235:39-44. doi: 10.1016/j.jad.2018.04.014.
  11. Tolkien K, Bradburn S, Murgatroyd C. An anti-inflammatory diet as a potential intervention for depressive disorders: A systematic review and meta-analysis. Clin Nutr. 2018 Nov 20. pii: S0261-5614(18)32540-8. doi: 10.1016/j.clnu.2018.11.007.
  12. Eric W. de Heer, Marloes M. J. G. Gerrits, Aartjan T. F. Beekman, Jack Dekker, Harm W. J. van Marwijk, Margot W. M. de Waal, Philip Spinhoven, Brenda W. J. H. Penninx, Christina M. van der Feltz-Cornelis. The Association of Depression and Anxiety with Pain: A Study from NESDA. PLoS One. 2014; 9(10): e106907. doi: 10.1371/journal.pone.0106907
  13. Andrew H Miller, Charles L Raison. The role of inflammation in depression: from evolutionary imperative to modern treatment target. Nat Rev Immunol. 2016 Jan; 16(1): 22–34. doi: 10.1038/nri.2015.5