Cuando el bebé pase de los 4 meses, en algún momento, la pediatra os hablará de la alimentación complementaria (AC). Este es un tema sobre el que puede haber mucha controversia y sobre el que podéis llegar a recibir informaciones muy distintas. En el siguiente artículo, os hablaré de los dos métodos que hay para introducir alimentos pero en este voy a contaros las distintas posturas que hay sobre cuándo empezar, que es un tema bastante polémico.

¿Qué es la Alimentación Complementaria?

La OMS define la Alimentación Complementaria como «el proceso que comienza cuando la leche materna por sí sola ya no es suficiente para satisfacer las necesidades nutricionales del lactante, y por tanto se necesitan otros alimentos y líquidos, además de la leche materna. La transición de la lactancia exclusivamente materna a los alimentos familiares, lo que se denomina alimentación complementaria, normalmente abarca el período que va de los 6 a los 24 meses de edad.»

Esta definición es curiosa y problemática, fijaos. Por un lado, ¿cuándo deja de ser suficiente la leche de una madre? Si la leche no es suficiente cuando empezamos a introducir alimentos, mal vamos, porque el sistema digestivo no empieza a pleno rendimiento, durante un tiempo, será poco lo que se aprovechará. Es de suponer que la leche dejará de ser suficiente después de que el bebé pueda sacar buen rendimiento a lo que coma.

Por otro lado, habla sólo de leche materna así que según esta definición, los bebés alimentados con fórmula empiezan la alimentación complementaria en cuanto nacen. La intención es loable, se hizo así porque la OMS quería dejar claro que la lactancia materna era la opción por defecto y natural. Pero ha comportado que la definición de la OMS no se popularice.

Tiene más sentido la definición que utiliza la AEPED:

La Alimentación Complementaria es un proceso por el cual se ofrecen al lactante alimentos sólidos o líquidos distintos de la leche materna o de una fórmula infantil como complemento y no como sustitución de esta.1

Esta definición está acorde con la idea que proponen también la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN),2 y la Academia Americana de Pediatría (AAP). Tiene tres cosas muy buenas:

  1. no se moja en cuanto el momento o condiciones de inicio
  2. deja claro que es un proceso paralelo a la lactancia
  3. puede hacerse con alimentos sólidos o líquidos

Cuando hable de AC, yo también voy a referirme a esta definición.

Las recomendaciones sobre alimentación cambian

Las recomendaciones están cambiando rápidamente y todavía hay muchos pediatras que no han logrado ponerse al día, así que las instrucciones que recibáis pueden cambiar mucho de un profesional a otro. Es recomendable informarse un poco y decidir conscientemente.

Algunas de las recomendaciones que han quedado desactualizadas pero que todavía se oyen muy a menudo son:

  • Empezar a introducir alimentos antes de los 4 meses (de hecho, lo más normativo es recomendar esperar hasta los 6)
  • Dejar la leche de postre
  • Forzar la reducción de tomas de leche en favor de los alimentos
  • Eliminar las tomas de pecho nocturnas
  • Pautar horarios y cantidades específicas para las ingestas del bebé
  • Postponer durante meses o años la introducción de alimentos por riesgo de alergia.
  • Recomendar añadir miel o azúcar a los alimentos del bebé.
  • No dar sólidos por riesgo de atragantamiento.

¿Cuándo hay que empezar con la Alimentación Complementaria (AC)?

Cuándo se debe empezar a introducir alimentos distintos de la leche materna o artificial no es una pregunta de fácil respuesta pero para contentar a todas las posturas hoy en día aceptadas deberíamos decir que en algún momento entre los 4 y los 9 meses.

Diferentes propuestas sobre cuándo empezar la AC

Independientemente del método de AC elegido, lo ideal sería no forzar al bebé a comer si no está preparado. Se puede llegar a conseguir que un bebé que no está preparado para ingerir otra cosa que leche, trague lo que le metemos en la boca pero eso puede someter al organismo del bebé a retos que sus sistemas renal, digestivo, inmunitario y neurológico no logren superar adecuadamente.3 4 5 Además, la experiencia puede resultar desagradable tanto para el bebé como para los cuidadores con el riesgo de convertir la alimentación en un campo de batalla que se prolongue hasta la edad adulta es un riesgo real.

Por este motivo, lo que sí debería ser una verdad universal es que no hay una fecha exacta que pueda aplicarse universalmente. Se trata más bien de un momento evolutivo, de estar preparado.

¿Pero qué quiere decir que esté preparado? 

Normalmente, cada fuente habla de lo que considera mejor sin hacer mención a las otras porpuestas. Yo os voy a contar las diferentes visiones que hay sobre este tema para que entendáis de dónde vienen las recomendaciones contradictorias que podéis escuchar. De todos modos, también os contaré mis conclusiones:

Los que recomiendan esperar al menos 6 meses

La OMS recomienda firmemente hacer una lactancia materna exclusiva hasta al menos los 6 meses, de lo que se deduce que recomienda esperar al menos hasta los 6 meses para empezar la AC.6 En cuanto a los niños no amamantados, se puede deducir que aplica la misma recomendación porque la guía publicada sólo habla de la AC en niños no amamantados a partir de los 6 meses.7

Es interesante que la OMS establece una edad mínima pero no una máxima. 

La OMS ha elaborado sus recomendaciones pensando en la mejor forma de garantizar la salud de todos los niños del mundo, especialmente esos para quienes la AC puede ser una mayor amenaza (países empobrecidos donde el riesgo de intoxicación y desnutrición es mayor). Por eso prioriza que la lactancia materna exclusiva se mantenga al menos hasta los 6 meses. 

Los que recomiendan empezar entre los 4 y los 6 meses. 

La ESPGHAN, en cambio, aunque reconoce que una lactancia materna exclusiva durante 6 meses es un objetivo deseable, no considera que haya suficiente evidencia para decir que es mala idea empezar con la AC antes de los 6 meses. Los 4 meses no son arbitrarios, son el momento en el que la evidencia sugiere que los sistemas renal y digestivo de los bebés pueden procesar otra cosa que no sea leche con seguridad.

Además, recomienda no esperar más allá de los 6 meses para introducir alimentos ni más allá de los 10 meses para introducir alimentos grumosos.8 La AEPED secunda las recomendaciones de la ESPGHAN.9

La ESPGHAN ha elaborado sus recomendaciones pensando en niños europeos que viven en ambientes salubres y no empobrecidos, por eso no da la misma importancia que la OMS a mantener la lactancia exclusiva hasta los 6 meses. Además, ha considerando exclusivamente una alimentación complementaria dirigia por el adulto a base de triturados, por eso sólo tiene en cuenta que el sistema digestivo y renal sean capaces de sobrellevar la ingesta de alimentos, sin hacer ninguna mención a la madurez psicomotora del niño.

Los que recomiendan empezar antes de los 4 meses

Cualquier recomendación de introducir la alimentación complementaria antes de los 4 meses no cuenta con ningún aval científico. De hecho, está sobradamente demostrado que empezar antes de los 4 meses es perjudicial a varios niveles.10 11 12 13 14 15

Una vez hablé con una señora que me juró que le había dado caldo de pollo a su hijo junto a la teta desde el primer día para que creciese bien fuerte. Y todavía es habitual encontrar profesionales que recomiendan empezar a introducir algo de cereales por la noche en los biberones a los 3 meses «para que duerman mejor».

Una vez hablé con una señora que me juró que le había dado caldo de pollo a su hijo junto a la teta desde el primer día para que creciese bien fuerte. Y sé de algunos profesionales sanitarios que han recomendado empezar a introducir algo de cereales por la noche en los biberones «para que duerman mehjor» a los 3 meses.

Es bueno tener presente que las recomendaciones cambian y que no todos los profesionales se esfuerzan igual en actualizar todas las facetas de sus conocimientos, así que no es raro encontrar profesionales sanitarios que siguen haciendo recomendaciones de hace 30 años.

Es imprescindible perder el miedo a desarrollar una opinión propia y fundamentada sobre lo que atañe a nuestra salud y no confiar ciegamente en nadie si no es imprescindible.

Mi conclusión sobre cuándo es el mejor momento para iniciar la AC

Recomendación general no individualizada

La recomendación general, creo que debería ser que la AC debería iniciarse cuando el bebé cumpla estos 4 requisitos:

  1. Tener al menos 6 meses de edad: sobretodo si toman teta para asegurar un período largo de lactancia materna exclusiva.
  2. Ser capaz de mantenerse erguido: para poder disponer de sus manos cuando come en una postura segura (comer tumbado o recostado es peligroso) y para que la musculatura del tronco esté suficientemente fortalecida como para sobrellevar un ataque de tos o de arcadas.
  3. Demostrar interés por la comida: sobre los 4 meses, empiezan a meterse todo en la boca pero normalmente no es hasta un poco más tarde que demuestran un interés más particular por el acto de comer: siguen con la mirada la comida, estudian a los dadultos, imitan el movimiento de masticación, intentan coger la comida o gritan reclamándola.
  4. Haber perdido el reflejo de extrusión: el reflejo extrusivo es el que hace que los bebés empujen fuera de su boca cualquier cosa que no sea leche.

En la práctica, esto suele ocurrir entre los 6 y 7 meses.

Excepciones para empezar antes de que se den los 4 reqisitos

Empezar la AC en niños que no están del todo preparados (que no presentan las 4 características) debería ser una decisión individualizada y tomada teniendo en cuenta muchos factores, como qué alimentación siguió la madre durante la gestación, qué tipo de lactancia está haciendo, cómo fue el parto, cual va a ser el método de introducción de alimentos (triturados o BLW), cuál es la cultura alimentaria de esa familia, etc…

Y debería ser una opción planteada por una buena razón. A menudo veo familias que empiezan la AC antes de tiempo por malos motivos como, por ejemplo, que alguien les ha dicho que la leche a partir de no sé cuando ya no alimenta, que si no empiezan ya sus hijos tendrán anemia o porque tienen que volver al trabajo y creen que es un problema insuperable no poder dar el pecho mientras estén separados o porque así la abuela/padre/quien sea puede darle de comer y echar una mano (como si no hubiesen muchas otras cosas con las que se puede ayudar a una madre lactante). Recordad que todavía hay mucho desconocimiento y muchos prejuicios entorno a la lactancia y la alimentación infantil. Vale la pena meditar bien este paso y no darlo en falso.

Pero sí que hay casos en los que puede plantearse. Os cuento los dos más habituales:

Bebés que con 8 meses todavía no cumplen esos 4 requisitos:si a los 8 meses el bebé todavía no se mantiene sentado (es el hito que puede llegar a tardar más), sería mejor hacer una valoración personalizada para decidir la mejor forma de introducir la AC aunque no se hayan cumplido las 4 condiciones. A medida que pasa el tiempo, van a pasar 2 cosas: por un lado, aumenta el riesgo de anemia, sobretodo en aquellos bebés a quienes no se respetó el cordón durante el parto. Por otro, aumenta el riesgo de que el bebé tenga dificultades para aceptar nuevas texturas y sabores.

Bebés que reciben lactancia artificial y van a hacer AC a cuchara. En este caso, puede ser interesante empezar en cuanto el bebé pierde el reflejo de extrusión y demuestra interés por la comida, siempre que tenga ya los 4 meses de edad. Esta excepción la baso en el hecho de que hay varios estudios que sugieren que los bebés son introducidos en la variedad de sabores de la dieta desde siempre, a través de la leche materna, que entrelaza los sabores de lo que come la madre con el sabor dulce de la leche. Parece que esa exposición temprana puede contribuir a que los alimentos que no saben dulce sean mejor aceptados.16 También sugieren que, en niños que no han ido experimentando esa gama de sabores a través de la leche materna porque toman sólo fórmula, cuanto antes de inicia la AC, mayor es la aceptación de nuevos sabores.1718

¿Dejar que los bebés chupeteen comida antes de emepzar la AC?

Los bebés se obsesionan con meterse todo en la boca antes de perder el reflejo de extrusión. Esto puede hacernos pensar que la naturaleza ha previsto que empiecen a meterse comida en la boca antes de ser capaz de tragarla. No podemos hablar de empezar la AC hasta que tragan, pero existe la opción de dejar que antes de eso el bebé tontee con la comida.

Si os parece una idea interesante, podéis profundizar sobre el tema en el artículo ¿Podemos dejar que los bebés de 4 meses se metan comida en la boca?

Alimentación complementaria a la leche

Cuando un bebé empieza a gatear, lo animamos y le permitimos hacerlo pero seguimos cargándolo de un lado a otro durante meses. No esperamos que el mismo día que ha empezado a gatear sea capaz de desplazarse por sí mismo mientras vamos a hacer la compra. Con la alimentación es igual. Al principio, la comida sirve sobretodo para practicar y se deja a la leche la misión de nutrir. De hecho, la leche (idealmente materna, si no, de fórmula) será la principal fuente de nutrientes hasta aproximadamente el año. Por eso la recomendación debería ser ofrecer la leche primero, antes que la comida, hasta al menos el año de edad para asegurarnos de que la leche no se encuentre con un estómago ocupado por otras cosas menos aprovechables.

Y después del año ya no necesitan leche? Aunque ya debería ir pasando de ser su alimento principal a simplemente un alimento más, las recomendaciones actuales son mantenerla lactancia hasta al menos los dos años de edad, especialmente si es lactancia materna. Y eso es un mínimo recomendable. No hay máximo. Si tu pediatra o tu vecino o tu suegro te dicen que a partir de tal o cual edad es bueno dejar el pecho, debes saber que se está basando en sus propias opiniones y prejuicios. No hay absolutamente ninguna evidencia científica que apoye la idea de que el amamantamiento no exclusivo es contraproducente si se prolonga demasiado (ni para la personalidad del niño, ni para su dentadura, ni para su relación con su madre, ni para su dieta ni para su paladar ni para nada). De hecho, hasta donde sabemos, la edad de destete natural del ser humano está entre los 2,5 y los 7 años.

Conclusión

La alimentación complementaria estrena una de esas etapas del desarrollo de los bebés que tiene una influencia en toda la vida futura de esa persona. Vale la pena tomársela con seriedad, ilusión y calma. Recordad que cada bebé tiene su ritmo, algunos empiezan antes y otros después y que, como pasa con todos los hitos evolutivos, cada vez que un bebé inicia un aprendizaje pasan semanas o meses de práctica hasta que es capaz de aplicar de forma pragmática ese aprendizaje. No os agobiéis si el día que cumple los 6 meses no está todavía preparado, o si hace semanas que empezasteis y todavía no come casi nada, si juega más que traga o si veis salir la comida tal cual ha entrado.

En los siguientes artículos sobre Alimentación Complementaria, iremos viendo todo lo que necesitáis saber sobre este tema y especialmente sobre el método BLW.

Evidencia científica - Referencias

  1. Recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría sobre la alimentación complementaria. Noviembre de 2018
  2. Complementary Feeding: A Commentary by the ESPGHAN Committee on Nutrition – ESPGHAN 2017
  3. Naylor AJ, ed. and Morrow A, co-ed. 2001. Developmental Readiness ofNormal Full Term Infants to Progress from Exclusive Breastfeeding to the Introduction of Complementary Foods: Reviews of the Relevant Literature Concerning Infant Immunologic, Gastrointestinal, Oral Motor and Maternal Reproductive and Lactational Development .Wellstart International and the LINKAGES ProjectAcademy for Educational Development, Washington, D.C.
  4. Przyrembel H. Timing of introduction of complementary food: short- and long-term health consequences. Ann Nutr Metab. 2012;60(S2):8-20.
  5. Quigley MA, Carson C, Sacker A, Kelly Y. Exclusive breastfeeding duration and infant infection . Eur J Clin Nutr. 2016 Dec;70(12):1420-7.
  6. Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado – OMS 2003
  7. Principios de orientación para la alimentación del niño no amamantado entre los 6 y los 24 meses de edad – OMS 2005
  8. Northstone K, Emmett P, Nethersole F. The effect of age of introduction to lumpy solids on foods eaten and reported feeding difficulties at 6 and 15 months. J Hum Nutr Diet 2001;14:43– 54.
  9. Recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría sobre la alimentación complementaria. Noviembre de 2018
  10. Naylor AJ, ed. and Morrow A, co-ed. 2001. Developmental Readiness of Normal Full Term Infants to Progress from Exclusive Breastfeeding to the Introduction of Complementary Foods: Reviews of the Relevant Literature Concerning Infant Immunologic, Gastrointestinal, Oral Motor and Maternal Reproductive and Lactational Development. Wellstart International and the LINKAGES Project/Academy for Educational Development, Washington, D.C.
  11. Przyrembel H. Timing of introduction of complementary food: short- and long-term health consequences. Ann Nutr Metab. 2012;60(S2):8-20.
  12. Quigley MA, Carson C, Sacker A, Kelly Y. Exclusive breastfeeding duration and infant infection. Eur J Clin Nutr. 2016 Dec;70(12):1420-7.
  13. West C. Introduction of Complementary Foods to Infants. Ann Nutr Metab. 2017;70 Suppl 2:47-54. doi: 10.1159/000457928. Epub 2017 May 19
  14. Haider Mannan. Early Infant Feeding of Formula or Solid Foods and Risk of Childhood Overweight or Obesity in a Socioeconomically Disadvantaged Region of Australia: A Longitudinal Cohort Analysis. Int. J. Environ. Res. Public Health 2018, 15(8), 1685; doi:10.3390/ijerph15081685
  15. Pearce J, Taylor MA, Langley-Evans SC. Timing of the introduction of complementary feeding and risk of childhood obesity: a systematic review. Int J Obes (Lond). 2013 Oct; 37(10):1295-306.
  16. Mennella JA. Ontogeny of taste preferences: basic biology and implications for health. Am J Clin Nutr. 2014 Mar;99(3):704S-11S. doi: 10.3945/ajcn.113.067694. Epub 2014 Jan 22.
  17. Vegetable and fruit acceptance during infancy: Impact of ontogeny, genetics, and early experiences. Adv. Nutr. 2016, 7, 211S–219S
  18. Nicklaus S. Complementary Feeding Strategies to Facilitate Acceptance of Fruits and Vegetables: A Narrative Review of the Literature. /Int J Environ Res Public Health/. 2016;13(11):1160.

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