Estamos programados para desear el sabor dulce. El problema es que en nuestro mundo industrializado resulta ridículamente fácil consumir un exceso de azúcar. Y quien dice azúcar, dice harinas, otra gran fuente de glucosa fácil de digerir. El círculo vicioso se puede romper y hacerlo supone un gran beneficio para la salud, una mejora del perfil nutricional de nuestra dieta y la recuperación del control de nuestro apetito.

Esta charla va dirigida a todas aquellas personas que se mueren por comer dulce a media tarde, que son incapaces de prescindir del pan con las comidas o del chocolate o del plato de pasta. Personas que se ponen gruñonas cuando se retrasa un poco la hora de comer, que sienten que se quedan sin pilas si no comen cada pocas horas y que ya al despertar sienten fatiga en vez de energía.

En esta formación aprenderemos:

  • Qué hace nuestro metabolismo cuando consumimos azúcares
  • Qué es el índice glicémico de los alimentos
  • Cómo mantener estables nuestros niveles sanguíneos de glucosa e insulina.
  • Una forma fácil e intuitiva de evitar el exceso de glucosa en nuestra dieta.
  • Interpretación de etiquetas